Super Colombianos llaman a Teófilo y a Carbonero

El Diario Clarín, el de mayor tiraje en Buenos Aires y de prestigio en Argentina, destacó la buena actuación de los dos jugadores colombianos en el Torneo de Verano.

Las entrañas del estadio mundialista poco tienen que ver con la baticueva , pero ahí andan Teófilo Gutiérrez y Carlos Carbonero, juntos como Batman y Robin. Hermanados por su origen, abrazados para la foto que propone Clarín. Sonrientes, al fin de cuentas, porque se trata de los súper colombianos , figuras aquí, en Mendoza; estrellas allá, en Córdoba. Una poética sociedad que ni siquiera hubiera imaginado García Márquez, pero que dejó el vestuario de Boca más revuelto que Macondo , el pueblo que el famoso escritor pergeñó para su libro Cien Años de Soledad .

Estos héroes de la tierra del café se empecinaron en hacerle la vida imposible a su archienemigo azul y oro. Fue Carbonero, justamente, el que sacó el lateral con la viveza que no tuvo Joel Rodríguez en Córdoba y asistió a Teo , que le sirvió el gol a Manuel Lanzini. Fue Carbonero, una vez más, el que anticipó a otro pibe con pocas luces, Nahuel Zárate, para dejar a Teo mano a mano con Agustín Orion y resolver el partido. Fueron dos jugadas calcadas, fabricadas por estos jugadores que tardaron un semestre en adaptarse a River y que empezaron el verano con el pie derecho.

-¿Nace una dupla letal?

 

Carbonero: - Gracias a Dios, se dio un buen complemento en Córdoba y en Mendoza. Y esperemos que podamos afianzarnos para el resto del campeonato.

Teo: - La realidad es que nosotros solos no jugamos, lo estamos haciendo para el equipo, a nivel colectivo. Las estrellas no somos dos jugadores, sino todo el equipo.

-¿Habían planificado esa jugada? Porque se repitió en los últimos dos Superclásicos.

 

Teo: - Sí, son jugadas que entrenamos durante la semana, trabajamos para llegar tanto por izquierda como por derecha.

Carbonero: - Ramón me pidió que presionara lo más arriba posible y de esa jugada, gracias a Dios, llegó el segundo gol. Estoy feliz porque Teo pudo volver a convertir. Lo necesitábamos todos.

-¿Se goza el doble ganar un partido de esta naturaleza, más allá de la condición de amistoso?

 

Teo:-Siempre es un partido para disfrutar el clásico. Enfrente teníamos un rival muy difícil, pero ganamos y hay que gozarlo.

Carbonero: - Estos partidos los vivimos con intensidad. Se nos dieron dos triunfos, estamos muy felices, sobre todo por la gente de River, que nos acompaña siempre.

Teo vivió una noche especial, sobre todo por ese grito que definió el Superclásico al pie de la Cordillera. “Estoy muy contento. Hacerle un gol a Boca, que es un equipo grande y con el que hay una gran rivalidad, lo disfruto más porque soy hincha de River. Se lo dedico a mi familia y a la gente”, dijo el polémico delantero de 28 años. Y no se dio por aludido cuando se le preguntó por el gesto -al borde del mal gusto- que hizo en el momento del festejo. “Lo celebré como cualquier jugador”, contestó, sin ruborizarse por esa mentirita piadosa.

-Carlos, Ramón sostiene que sos uno de los jugadores que más evolucionó en los últimos tiempos. ¿Sentís que ya superaste el período de adaptación a River?

 

-Que Ramón diga eso me da una mayor responsabilidad porque tengo que retribuir esa confianza. El hecho de conocernos más profundamente con mis compañeros y logrando una madurez, ayudaron a mejorar mi rendimiento.

-Y a vos, Teo, Ramón te dijo que ibas a poder jugar en el lugar que más cómodo te sintieras. Con Cavenaghi, ya no tenés la necesidad de ser referencia en el área, ¿no?

 

-Ramón me está enseñando a jugar en equipo y de a poco me voy a ir adaptando, porque hace unos pocos meses estoy vistiendo esta camiseta. Y para mí es muy bueno que haya venido Fernando, que es un jugador de categoría.

La charla da para más. Sin embargo, el micro ya tiene el motor encendido como la ilusión de River.

Y estos colombianos son grandes impulsores.

Al fin de cuentas, por sus hazañas brilló la banda roja durante el verano.